"Tengo alzheimer" Salvador Riera
Si me ves y te das cuenta que no veo,
Mirame
Si me ves y te das cuenta que no oigo,
Hablame
Si me ves y te das cuenta que tartamudeo,
Escuchame
Si me ves y te das cuenta que no te puedo tocar,
Tocame
Si me ves y te das cuenta que me cuesta moverme,
Mueveme
Si me ves y te das cuenta de que he caido,
Levantame
Si me ves y te das cuenta de que tirito,
Abrazame
Si me ves y te das cuenta de que lloro,
Dejame llorar
Pero no dejes nunca de mirarme, de hablarme, escucharme, de tocarme, de moverme, de levantarme, de abrazarme.
Y por encima de todo,
No dejes nunca de quererme
"Ahí habito yo" __Alzheimer
En un lugar jamás visto de tu alma,
Ahí habito Yo
Entre penumbras y voces apagadas,
Ahí habito Yo
Por corredores perdidos de tu mente,
Ahí habito Yo
Surcando valles de recuerdos olvidados,
Ahí habito Yo
En cien mil risas olvidadas de tu cara,
Ahí habito Yo
Y un poco más de lagrimas ya secas,
Ahí habito Yo
Y por los brazos que no abrazan más.
Ahí habito Yo…
Ahí habito Yo …
Y aunque no creas que no siento que no sientas,
Por no perder lo que aun no pierdes,
Hoy me encadeno, me ato a tu conciencia,
Porque el amor que te tengo no es historia,
Es presente, es hoy, es todavía
Y no me importa que al final de la paciencia
Esa cruel enfermedad de tu memoria
Liquide de un plumazo mi existencia.
J. E. Baray
Olvido!!!
MABEL LIPSON; Cordinadora del grupo de autoayuda de PANAMA
"Memoria contra alzheimer", Rafael Laso Lorenzo
Despois do seu paseo polo monte, o protagonista desta novela curta de Rafael Laso non soubo voltar a súa casa. Alí empezou todo. Días despois perdeuse tamén entre as liñas do escrito, e máis tarde non lembraba tampouco os anos que ten, nin sabía en que día vive, nin recordaba sequera o seu nome. Comezou a fallarlle a memoria. Porén, o protagonista cre ter unha certeza: é campión do mundo de xadrez, o seu deporte favorito, e ten un novo contrincante cun nome raro: Alzheimer. Xoga ao xadrez contra a máquina, contra a memoria. Soña partidas. Lembra xogadas. Mestura movementos dunhas e doutras sobre os escaques do taboleiro. Memoria contra Alzheimer . Unha novela sobre o xadrez e o Alzheimer.
Frases do libro "Cien años de soledad"
Extrañamente los habitantes empiezan a olvidarse, como una peste, el olvido se aloja en al cabeza de todos y las cosas pierden motivo, razón de ser.
El relato explica de manera curiosa y amena una enfermedad que de gracia no tiene nada, el Alzheimer. La desventura del olvido progresivo, del hábito de nadar cognitivamente en lagunas mentales
Lo que al principio aparece como un curioso olvido de una dirección o un teléfono, termina por ser un infierno
Alzheimer, de Lola Valdemoro
Alzheimer Estos días que mezclan la duda y el asombro
son una larga cinta que me enreda los sueños,
el ovillo confuso de un tiempo hecho de ausencias,
de etiquetas vacías y luz deshilvanada.
Quiero apresar esa palabra,
ésa, ésa precisamente que se empeña en huir,
que se esconde en el cajón más hondo
de la memoria y muere.
Mis recuerdos en sepia
son una galería de sonrisas y trajes,
adolescentes rubios que jamás me besaron,
manos que nunca acaricié,
niños que ya están muertos.
No sé quién es la novia que parece un regalo,
la anciana que sonríe y acuna un gato negro.
Rostros sin nombre,
con el gesto coagulado en papel Kodak mate,
sonriendo para siempre
desde el desván de un tiempo
eternamente ajeno.
Quiero fechas, lugares, adjetivos...
anclas que me aseguren
frente al naufragio irreparable del olvido absoluto.
A veces me parece que las palabras vuelven,
que podría atraparlas
y clavar en sus alas el alfiler de un sintagma concreto,
de una preposición salvadora y fiable.
Esto se llama “azul”
y es azul porque se puede navegar por él,
ahogarse en sus fonemas.
Esto es “edredón” porque cobija el sueño,
aquello un caracol, con su oreja diminuta a cuestas...
Etiquetas que sirven, como muletas de papel
y espuma,
para poder andar sin miedo
por este zoco inmenso que es el vivir,
siempre lleno de ruidos.
Las cosas no son “cosas”, son nombres,
nombres de cosas que es preciso aprender,
copiar en cartulinas y guardar en distintas cajas perfectamente
alineadas: cinta, cepillo, peine...
en la caja del pelo,
hilo, aguja, dedal... en la caja acolchada
donde está la costura...
Nombres.
La vida es un enorme amasijo de nombres:
tijeras para cortar el pelo y el hilo de bordar,
cepillo para el suelo, para los dientes, para barrer la ausencia...
Estos días que mezclan los nombres
son una larga angustia de sorpresas y algodón mojado.
¿Dónde guardé la ficha que explicaba lo que es un gorrión,
una estrella de mar,
el horizonte,
un libro de sonetos?.
¿Qué haré cuando me olvide de tu voz,
de tu nombre y el mío,
cuando sea incapaz de saber que te he amado?.